jueves, 3 de abril de 2008

Entrevista a Xabier Guerediaga, entrenador-jugador del Oviedo Rugby

Después de haber ocupado todos los puestos posibles en el organigrama deportivo del Oviedo Rugby Club, el nuevo cometido de Xabi Guerediaga en el quince del oso es guiar a los jóvenes valores del rugby en la capital. Nacido hace 40 años en Bilbao, este licenciado en Educación Física, diplomado en Fisioterapia y entrenador nacional de rugby ha dejado los terrenos para dedicarse a todas las facetas de su otra pasión: la enseñanza. Cerca aún están los tiempos en los que vistió la camiseta de la selección española absoluta o los que dirigió a la selección sub-19, pero el presente marca la dirección de la floreciente cantera del club del Naranco. Además, sigue echando una mano con su experiencia al primer equipo -incluida su participación sobre el campo en algunos partidos de casa- y con sus clases de Educación Secundaria y en la Facultad de Magisterio. -Su nombre es sinónimo de rugby. ¿Por qué?
-Soy natural de Getxo y el rugby allí es un deporte importante. También hice remo, atletismo y fútbol, pero fue el rugby el que me enganchó. Seguí con los otros como aficionado, pero intenté algo en serio en este complicado mundo. Aparte de los éxitos y experiencias deportivas, puedo decir con orgullo que me pagué mis estudios en la Universidad Complutense de Madrid gracias a la beca que me concedieron para jugar en el Complutense Cisneros. Allí también hay una gran tradición de rugby.
-¿En qué punto se cruza el Oviedo en su historia?
-Pues ya en la Complutense. Allí conocí a Enrique Casares, muchos años presidente del club, y a su familia. Una de sus hijas, María, fue posteriormente mi novia y ahora mi mujer. Hablamos de un proyecto para que jugara, entrenara y promocionara el rugby en Oviedo. Todo se puso a favor y hasta hoy.
-Son muchos años aquí ya. ¿Qué recuerda especialmente?
-Muchas cosas. Recuerdo lo mucho que nos costó subir a la máxima categoría y cómo la defendimos tres temporadas con un alto porcentaje de jugadores de la casa. También recuerdo con rabia cómo descendimos al no saber o no poder dar un paso adelante que pedían las circunstancias. Nos quedamos en el amateurismo cuando nos pudimos acercar al profesionalismo. Tuvimos que dejar escapar a cuatro jugadores clave, Carlos Souto, Sergio Souto, Luis Javier Villanueva y Aitor Etxebarría. Por otro lado, podemos decir que siendo jugadores del Oviedo disputaron el único Mundial al que acudió España.
-¿Y cómo está ahora el primer equipo?
-Hemos reforzado la plantilla para la recta final del campeonato como hicimos la pasada temporada, con el objetivo de la permanencia en la División de Honor B. Podemos dejar resuelto eludir el último puesto metiendo al Valencia, pero escaparnos de la promoción va a ser complicado. Necesitamos ganar no sólo los dos partidos de casa, que es factible, sino uno fuera por lo menos. En la promoción podríamos cruzarnos con el Belenos de Avilés.
-¿Cuesta mucho sacar adelante una cantera en un deporte como el rugby?
-Cuesta mucho. En el trabajo con los pequeños, con los que empiezan, está claro que se necesitan muchos recursos. Lo primero de técnicos, de educadores. En calidad, pero también en cantidad, porque la competencia es muy buena para que nadie se relaje. Llevamos unos años muy justos de jugadores pero quiero seguir con el proyecto porque vienen generaciones muy buenas, con jugadores de mucha proyección. El otro problema es que el nivel de competición en Asturias no es el óptimo. Parece que la nueva directiva de la Federación quiere potenciarlo.
-¿Cuál es, en concreto, la estructura?
-Además del primer y segundo equipos tenemos un juvenil, un cadete y grupos de escuela en los colegios Ursulinas, Los Robles, Masaveu, Santo Ángel, Colloto, Pérez de Ayala y Parque Infantil. -¿Y los apoyos?
-El Ayuntamiento de Oviedo es nuestro principal apoyo. Luego está el Principado y las aportaciones por las vallas publicitarias. Se portan especialmente bien el Gimnasio Oxys, Cajastur, Banco Herrero y Telecable.
-¿Cómo está el campo?
-Regular. El Ayuntamiento nos cubre los gastos de luz y algún que otro problema que nos surge, pero, por ejemplo, ahora, además de que soporta los entrenamientos de todos los equipos, sufre una plaga de orugas que estamos intentando resolver.
-¿Qué se necesitaría para formar un gran Oviedo Rugby Club?
-Lo que planteamos ya hace años cuando se cayó una de las torres de iluminación y no es tan caro. Si la levantáramos y creásemos una sede social, un almacén y unas instalaciones podríamos plantearnos una especie de centro de alto rendimiento. Si, además, la grada fuese cubierta para atraer a más aficionados, aquí se podría, en suma, hacer algo grande.

3 comentarios:

LOS TUTORES DE INFANTIL 3 AÑOS dijo...

Muy bien, tienes APTO

Diegito dijo...

Gracias

asbel dijo...

ta guapo pasate de vez en cuando x el mio http://www.oviedorugbycadete.blogspot.com/